Adiós por entregas a la tradicional suelta de patos del Port
La última suelta de patos al agua fue en 2007.
Primer año sin animales. Las cucañas marítimas que se celebrarán el día 15 en el Port de Sagunt serán las primeras, en 60 años, en las que la organización no llevará patos para evitar más multas. Ahora, peñas y ayuntamiento seguirán su lucha para lograr permisos y no perder la tradición.
MÓNICA ARRIBAS SAGUNT
Los patos vivos dejarán de contarse por cientos el próximo 15 de agosto en las cucañas marítimas del Port de Sagunt. Cuatro años después de que una sentencia declarara "antinatural" la tradicional suelta de animales y tras dos multas de 45.000 ? , el acto ha sido eliminado por primera vez del programa oficial de fiestas. Ahora, el adiós está siendo tan duro para algunos que quizás por eso se ha hecho por entregas y, en la ciudad, sólo ha empezado a creerse que este año no habrá decenas de patos en el muelle cuando ayer la Federación de Peñas confirmó en Levante-EMV que había renunciado a las 150 aves reservadas.
Hasta ese momento, la falta de un pronunciamiento claro por parte del ayuntamiento y los festeros había desatado las apuestas. Tanto se eludía decir claramente que la suelta de patos no se haría que hasta hace dos días ni siquiera se había anunciado que este año se volverán a soltar pelotas al agua, intercambiables por suculentos regalos como televisores de última generación, cámaras de fotos, vídeos o mp3. "Si la comisión estima que lo conveniente es devolver las aves, yo lo único que puedo decir es que el ayuntamiento no ha pedido permiso este año para hacer el acto porque las peñas no lo han solicitado", decía el edil de Fiestas, José Luis Martí, tras darse a conocer la decisión de los festeros de anular la reserva de los animales.
Alegría entre los ecologistas
Esta última noticia fue recibida ayer con satisfacción por colectivos como Acció Ecologista Agró, que llevan años defendiendo que las alternativas al uso de patos vivos son igual de divertidas o más. "Es magnífico que al fin se opte por la sensatez y la senda de la modernidad. Esperamos que todas las fiestas de la Comunitat sigan por el mismo camino", decía un portavoz de la entidad, Enric Amer.
Sin embargo, tanto el ayuntamiento como las peñas del Port quieren seguir defendiendo a capa y espada una tradición nacida hace más de 60 años; una época en la que atrapar un pato tenía un sentido muy diferente al de ahora y significaba una manera segura de garantizar un plato en la mesa.
Para lograr "legalizar" la suelta de animales, el consistorio ya ha activado distintos procedimientos en los últimos años, solicitando que la Generalitat declare las cucañas marítimas como fiesta de interés turístico autonómico y bien interés inmaterial. Ahora, el edil de Fiestas, José Luis Martí, confirmaba que si eso no funciona, "se hará cualquier otra cosa que se pueda".
Posibles encapuchados
Lo que sí se da por seguro entre las peñas es que, a nivel individual, haya personas que lancen patos al agua "aunque sea de manera testimonial, para recordar la tradición". Tampoco se descarta que pueda haber acciones de este tipo por parte de encapuchados, como ocurrió en el mallorquín Can Picafort, un lugar con un acto similar al que los festeros del Port se desplazaron hace un año para conocer de cerca cómo se burló allí la prohibición oficial de soltar animales al agua.
Sea como fuere, el presidente de las peñas resaltaba que la organización "no puede controlar a las miles de personas que hay" y consideraba que esos episodios "serán aislados", aunque matizaba: "Ya hemos pedido a las fuerzas de seguridad que, si eso ocurre, tampoco se lancen al asalto".
Aunque habrá que esperar al día 15 para despejar esas dudas, es evidente que el próximo domingo marcará un hito en las cucañas del Port: El primer año en el que la organización no llevará animales.
