Agentes de la policía descerrajaron dos tiros al animal en pleno centro de la ciudad.
Animal asesinado
Constantemente, suceden hechos dramáticos en que siempre los animales son los protagonistas pacíficos, los humanos son los malvados, el último acontecimiento la muerte a tiros de un herbívoro en León; todo ser vivo tiene el instinto esencial de luchar por la vida, una persona, un animal no quiere ser violentado, ni torturado, ni matado. Hay una industria necesaria que mata, también las fuerzas de seguridad no dudan en disparar a un ser vivo desarmado, el principio de proporcionalidad que estudian en la academia, se lo pasan por el forro, con animales no humanos y cuando es necesario con los animales humanos, cada día tenemos un motivo para llorar, los animales no lloran, ellos son la inocencia.
Editorial* de un periódico (Diario de León). Se utiliza un lenguaje violento y discriminatorio, también se plantean normativas "Light" esta es la realidad del día a día de los animales esclavizados, después vendrán los humanos esclavizados.
Kaos. Defensa Animal
Más y mejores medidas de control animal*, 15/03/2011
Más de dos horas estuvo paseándose por León un novillo de casi 400 kilos que, previamente, se había escapado del matadero, hasta que fue abatido a tipos por la Policía Nacional en pleno centro de la capital. Este relato de los hechos no es de una película. Sucedió ayer en León y debería hacer reflexionar a más de uno sobre las medidas de seguridad que se establecen cuando de manipulación de animales se trata. Y es que en el caso del matadero de León llueve sobre mojado. Hasta en cuatro ocasiones se han producido casos similares al del novillo de ayer, aunque ninguno de ellos llegó tan lejos. Todos fueron abatidos en las inmediaciones del propio matadero.
Demasiados fallos para un mismo hecho que obligan a exigir más y mejores medidas de seguridad cuando se está trabajando con animales.
El de ayer es un suceso aún más grave porque los agentes de la policía descerrajaron dos tiros al animal en pleno centro de la ciudad. Un bicho al que el dispositivo de once coches y una veintena de agentes no fue capaz de desviar hacia un lugar menos transitado, permitiéndole llegar hasta la misma puerta del Parador San Marcos. A lo que hay que añadir el hecho de que tuvieran que abatirlo a tiros y no con un tranquilizante, como debería haber sido.
Demasiados fallos para un mismo hecho que obligan a exigir más y mejores medidas de seguridad cuando se está trabajando con animales.
Fuente:/www.kaosenlared.ne
